Durmiendo con su enemigo
Parece mentira que pueda haber gente tan y tan y tan falsa en el mundo. De hecho estamos rodeados de ellos. En un mundo en el que ya nada importa, (si, bueno, el dinero), es ya absurdo intentar creer en nadie, por más cercano que éste sea.
Esta es la mentira que vivimos dia a dia, cada uno mirando por si mismo y por nadie más, a veces ni eso. Y siempre a perder de los más inocentes e ingénuos. Ya nadie cree en nada, y por ello ya no merece la pena creer en nadie.
Malos tiempos para la lírica... malos tiempos...

