Clandestino

Que frio que hace, pardiez.
Que grises se ven los días cuando no hay nada que hacer. Solamente trabajar y trabajar, y tampoco sin mucho entusiasmo. Las balsas son agradables cuando tienes más o menos las cosas hechas. Pero cuando tienes el rumbo errado, una balsa donde no pasa nada, es una agonía sin fin, que se hace eterna una y otra vez...
Bueno... al menos mis amigos (los de primer plano, ojo) están conmigo.
Me voy a poner un barril de cerveza en mi casa, como el sevilla.
Menos mal, también, de los Mojinos Escozíos, que me ayudan a reirme un poco más del puto mundo y de la puta escoria que lo habita.

