.. rojitas las orejas ...

hace años (puchos años), que un meteorito se estrelló contra la tierra, seguro que amorosamente. Hoy ya no caen meteoritos del cielo y a falta de eso, nos entretenemos matándonos con el terrorismo y la sinrazón en oriente medio.
Menos mal que después de cada monzón viene algo de calma, la gloriosa calma de quien mira al infinito después de saldar sus deudas con el mundo...
Hoy escribo desde el otro lado al que solía escribir hasta ahora, y me siento bien. Miro al infinito y veo el mundo a mis piés. Tú estás a mi lado y con eso me basta, después de la tormenta llega la calma y ya sabes... se me ponen si me besas...

