Steve Irwin ha muerto...
Acabo de llegar de un viaje, y nomás conectar el ordenador, me encuentro con esta terrorífica y dantesca noticia... El famoso cazador de cocodrilos australiano ha muerto. Un pez ralla ha atravesado su corazón, matándolo casi de inmediato.
No faltan los imbéciles que se apresuran a tildar de idiota o gilipollas al magnífico Steve Irwin, imbéciles que sólamente se fijan en los atrevimientos de Steve, no siempre acertados.
Pero todos los genios tienen sus excentricidades, y él era un genio... un genio que supo devolver el mundo de los documentales animales y el interés por el mundo salvaje a todo el planeta, gracias a su peculiar manera de enfocar el estudio del mundo animal.
Steve ha muerto dejando dos hijas y una mujer que amaban tanto los animales como él, una familia que había hecho de todos, una familia que queda destrozada, igual que los colaboradores y amigos del programa de Steve...
Descanse en Paz.

